Matar es como cortarse las uñas de los pies.
Al principio te da pereza,
pero cuando empiezas a cortártelas
descubres que es más fácil de lo que imaginas.
Después piensas que no necesitarás volver a hacerlo,
pero antes de lo que te esperas,
las uñas han vuelto a crecer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario